domingo, 31 de julio de 2011

Democracia, cuando callas, ¿es porque estás ausente?


Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

(Pablo Neruda)


Esta poesía que todos, o la mayoría, conocen, se ha utilizado para hablar de la democracia en ese país. Pero nos hemos equivocado. La democracia existe y está vigente, vivita y coleando. Tanto que la libertad de expresión es más poderosa que nunca y todos los que quieren alzar su voz pueden hacerlo, pese a lo que algunos digan, aludiendo a tramas y conspiraciones: http://www.abcdesevilla.es/20110730/sevilla/sevi-democracia-real-plan-centro-201107292233.html

En esta democracia también entra nuestro querido amigo y gran protagonista de algunas entradas de este blog, Rouco Varela, que junto a Esperanza Aguirre representa el abrir la boca para cagarla. No sé qué le habremos hecho los jóvenes que no vamos a misa. Quizás sea inmoral no echar dinero en el cepillo:

Por supuesto dentro de la política tenemos el núcleo de la democracia. En el partido recién ganador de las elecciones municipales –el PP– cuentan con grandes librepensadores, solidarios con el mundo al que pertenecen y siempre dispuestos a echar una mano al prójimo. Porque ya ha pasado el tiempo de individualismos y hemos enterrado el egoísmo del que alguien llamó primer mundo una vez y se lo creyó. Es por eso que gente como Salomé P. Villaverde, secretaria de Educación de Nuevas Generaciones del PP de Asturias, pone los puntos sobre las jotas y nos demuestra que la democracia existe si se permite que alguen como ella esté al mando de nada:

Y también, para concluir esta lista de actos demócratas en nuestro país, hemos de tomar como ejemplo de democracia y de libertad de expresión a canales de televisión como Intereconomía, porque gracias a ellos sabemos que la democracia existe, si no, uno no se podría explicar el porqué de su existencia y es que son porque tiene que haber de todo, aunque sea para insultar, tergiversar y lucir una demagogia aplastante. No se pierdan este gran anuncio que viene calentito:
 

Podría aburrirme dando ejemplos de democracia así que por favor, que nadie diga que no existe, que está perjudicada o que necesita respiración asistida para poder vegetar un poco más, no mucho, lo justo hasta que nos terminen de desangrar. Este año el tiempo de la matanza ha llegado antes y son los cerdos los que ejecutan.

sábado, 30 de julio de 2011

¡Madre, no quiero ser artista!


Mi amiga Cristina, una de las mujeres más inteligentes que conozco, me dijo un día: “algunos artistas deberían dedicarse a hacer lo que hacen y no a hablar, porque cuando abren la boca, la cagan”. Yo siempre he pensado que si algún día me hiciera famoso por lo que fuera (blogero del año, vaciador de vidrios, vividor de nocturnidad, experto en dilación, buscador de líos sin retorno, etc.), aprovecharía la plataforma que la fama me diera para hablar de temas interesantes como la mala gestión del alimento en el mundo, las políticas económicas que asfixian a la mayoría de los mortales o la mala gestión universal que se está haciendo del medio ambiente. Me informaría, leería mucho sobre ello y aprovecharía para soltar mensajitos por doquier hasta que la gente me pusiera motes por pesado. Bueno, alguna cosilla más sacaría también de la fama, pero eso es otro tema.

Hoy en día, tenemos algunos ejemplos de famosos que dejan mucho que desear al respecto. Los famosos dicen cada vez más gilipolleces y a la vez son cada vez más influyentes, lo cual complica el panorama. Eso no pasaba antes. Cuando algún famoso decía algo, quedaba grabado en los anales de las citas históricas. Por ejemplo: “Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”, de Einstein. O “Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos” del muy citado últimamente y grande Martin Luther King. O también en un tono más poético, Cortázar siempre magnífico diciendo:  “Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará”. Son tres ejemplos entre millones de ellos. Pura inspiración.
Ahora vamos a ver qué nos deparan los tiempos modernos, con esa gente a la que llamamos artistas. Así tenemos a Pamela Anderson, siempre muy recurrida en el mundo intelectual, asentando que “no es la contaminación lo que daña el ambiente. Son las impurezas del aire y el agua”. O a Britney Spears, más de lo mismo, diciendo que “las películas actuales son raras, te hacen pensar”. Y como cita de un gran pensador, George Bush hablando de economía doméstica: “La mayor parte de nuestras importaciones vienen de afuera del país”. Estamos salvados.

Siendo un poco más actuales, he de hablar de Morrisey, ex-cantante de los fantásticos The Smiths. Ha de ser increíble tener eso en tu currículo. Vas a un bar y dices: “sí, bueno, yo cantaba en ese grupillo, en The Smith, ya sabes”. Y el resto te viene solo: conversación, copas y mujeres. Pero no, el tipo por lo visto no estaba conforme con eso y ha decidido hacer justo lo que Cristina no recomienda y con toda la razón del mundo: hablar. Además, ha escogido el símil perfecto: la matanza en Oslo con la matanza de vacas en McDonalds y de pollos en Kentucky Fried Chicken. ¡Olé! Y se ha quedado el tío tan ancho. Me ha extrañado que no haya dicho nada sobre la explotación de animales que Disney hace en sus películas, abusando de Goofy, Mickey y el pato Donald.

Yo entiendo que existe una cosa llamada derechos de los animales. Estoy de acuerdo con ello y los apoyo en todo lo que concierne el maltrato y el atropello al que sometemos a la especie animal. Pero lo siento mucho y que me perdonen los que se ofendan pero un perro no es una persona ni un pollo un adolescente. Y sí, está fatal matar a golpes a una vaca, lo detesto y denuncio. Pero no es comparable con ejecutar a casi una centena de personas porque te sale de la polla. Si esto no es entendible, apaga y vámonos. Y si por ser artista uno puede decir lo que le salga del níspero sin más y sin nadie que le de una colleja pues apaga también.

Hablar de impuestos sobre la cultura desde tu islita recién comprada; o de justicia desde tu Mercedes abollado al matar a un niño; o de asesinatos de animales sólo porque seas vegetariano y te sientas mejor entre animales que entre personas, es fácil. Lo difícil es ser consecuente y callarse cuando no tienes nada inteligente que decir.   

viernes, 29 de julio de 2011

Nos vemos en noviembre


Rubalcaba recorta puntos y las elecciones se adelantan cuatro meses. ¿Tendrá alguna relación? ¿Hay miedo a que no se pueda hacer lo suficiente en ese tiempo como para ganar de nuevo la confianza de un pueblo que pide a gritos un cambio, o mil? Es como cagarla con tu novia. Te deja y tú, no queriendo que te abandone y esperando que te perdone por el desliz con la rubia de la zapatería de dos calles más abajo, intentas agasajarla con cenas, regalos, flores y bombones. Cuando ves que la cosa va surtiendo el efecto deseado, vas y te plantas. ¿Es eso amor o es que no hay pelotas de seguir luchando hasta el final? No quiero entrar en romanticismos absurdos ya que la política es todo menos romántica, pero en mi mundo, cuando hay algo que se ama, que se quiere con todas las entrañas, uno se deja la piel hasta conseguirlo. Y si se mete la pata en el camino, si se cae en cualquier error durante la cruzada, uno se levanta, se sacude el polvo y sigue adelante hasta que la última palabra sea dicha.

Ahora los políticos se van de vacaciones. Se lleva el gobierno una lista de demandas hechas a pié de calle, a voz de gente, a tinta impresa a base de debates, comisiones y dialogo. Cuando vuelvan sólo da tiempo de buenas palabras, intenciones adornadas y campañas electorales donde los del 15M poco tiempo tendrán para poder usar la vuelta al cole en octubre. Aún así, el 15M no cierra las puertas al calor, ni a al sopor que define al estío en España. Lo mismo te montan una manifestación multitudinaria en julio, con dos cojones, que una revuelta en octubre, que acampadas –lo mismo vuelven a ser más regulares, de nuevo–, antes de las elecciones.
El gobierno, sea de capullos o de gaviotas, aprenderá a darle trabajo a la gente, si no quiere que se pongan las pilas y lo pidan a base de bien. El 15M sigue siendo un ejemplo de democracia, de tesón y de buen hacer. Sigue siendo un espejo impoluto donde se refleja cada vez más la represión y la ahogada realidad a la que millones de españoles se tienen que enfrentar cada día. El PSOE baja tres puntos y adelanta elecciones. El 15M consiguió que las elecciones municipales fueran participativas y el voto nulo aumentara y ya los ves, ahí siguen, ahí seguimos, si me permiten modestamente sentirme parte de esta plataforma, alentando desde mi rincón teutón todo lo que puedo a la causa.

El 20 de noviembre votaré. Pondré la foto de Merkel con bigote dentro de un sobre y lo mandaré a mi ciudad de empadronamiento. Si nada cambia, mi voto tampoco lo hará. Ni los vídeos melosos de un Rubalcaba cercano y esperanzador me llenan ni las barbas sin remojar ni afeitar de un Rajoy que sólo espera conseguir su sueldo vitalicio de rebote, porque no hay nadie más, porque nos creemos que no hay nada mejor. No me cansaré de repetirme, no me dará miedo que la gente deje de leer esto por aburrimiento, no cesaré de protestar por la mierda que nos llega al cuello y por supuesto no me rendiré en estos tiempos que corren, donde la pasión es la única herramienta que nos puede devolver una sociedad que se perdió hace décadas. Porque yo, personalmente, hagan lo que hagan o digan lo que digan en las Cortes o en los bares o en las calles o en los medios de comunicación, para intentar hacerme ver que nada cambiará, yo, no dejaré nunca de creer. Es hora de pensar que creer no es soñar y que soñar no es utopía.    

jueves, 28 de julio de 2011

Un artículo, una conversación y un chiste


Hoy he leído un chiste bastante curioso. Un niño de tres años se estaba bañando y mirándose los testículos le preguntó a la madre:
–Mamá, ¿es éste mi cerebro?
La madre, con un sonrisa, se limitó a contestar:
–Todavía no.

Más tarde, me he encontrado con un artículo en el que se explica y razona con multitud de detalles, pruebas y empirismos que, el buscar y ver porno en Internet atrofia el cerebro del hombre (asume el artículo que las mujeres no son consumidoras de porno, lo cual no se aleja demasiado de la realidad, ya que muchas están ocupadas interpretándolo, otras sólo lo ven con sus parejas y el resto no sabe no contesta).
Yo ya he comentado alguna vez que estoy tan caliente y tengo una imaginación tan vivaz que apenas recurro a este pasatiempo de buscar en Internet excusas para tocarme. Yo soy como Sabina y me sobran los motivos. Pero tampoco voy a tirarme el farol y buscar he buscado, como también conozco un par de paginitas repletas de señoritas ligeritas de ropa, tabúes y grasa. Es por ello que puedo comentar lo que el artículo dice y me parece que tiene bastante sentido (por eso viene en La Razón).
El argumento detrás de un titular como éste: “La última batalla feminista: el porno daña el cerebro masculino” es que cuando el hombre se harta de ver porno, luego lo demás, lo real, le aburre, le parece una mierda y lo único que quiere es someter a la mujer a que haga lo que esas mujeres hacen en las pelis que ve. Es muy comprensible y tentador. Contorsionistas del placer agarrando febrilmente cada centímetro de tu cuerpo, haciéndolo vibrar y explorar nuevas dimensiones dentro de la lujuria, provocando el escándalo en la ley de la gravedad, probando el néctar del pecado más libidinoso en copa de piel, sudor y turgencia. Es normal que uno quiera en la cama una mezcla entre el Circo del Sol y el vídeo de Pamela Anderson en su lancha motora. Pero los hombres no podemos limitarnos a tan banal aspiración, como tampoco las mujeres pueden esperar que cada vez que se acuestan con un tío, éstos sean capaces de hacer el helicóptero, duren 90 minutos de reloj y la tengan como Nacho Vidal. Lo que pasa es que ellas son realistas y nosotros unos pajilleros.

Esto me recuerda a la conversación que he tenido hoy del tema con mi amigo Pedro, el periodista (mi otro amigo Pedro es cura y no hablamos de estas cosas). Me ha dicho que va a estar en Málaga cuando yo y estábamos pensando en vernos. Ha amenazado con traer a una prostituta ucraniana si no le encuentro una chica.
–La traigo de Puerto Parrús –me dice.
–Pues tráete unas cuantas si eso –le contesto. –Puede estar divertido, pero no tienes pelotas.
–Ya me conoces, no me provoques.
Y lo vuelvo a decir aquí: no tiene pelotas. Porque si aparece en Málaga con una rubia de dos metros ucraniana no voy a parar de hacerle preguntas sobre su profesión, sobre los salidos con los que se acuesta, sobre si los hombres que ven mucha porno están descerebrados y sobre si es verdad que cuando te haces mayor piensas con las pelotas.       

Yo sigo pensando lo mismo y me aferro a mi teoría. Para todo lo que implique una actividad social del tipo que sea –amigos, diversión, sexo, amor y entretenimiento variado–, sólo una canción, una frase, un sitio: bares. ¡Qué lugares!

miércoles, 27 de julio de 2011

Las recetas de la abuela


Cuando en época de colonización, los soldados, exploradores y demás participantes de las pompas británicas de su majestad la reina Victoria, comenzaron a caer como chinches debido a los efectos de la malaria, el personal se empezó a acojonar. “¡Tate!”, dijo un inglés con calcetines blancos y el cuello rojo cangrejo, al ver desplomarse al cocinero sobre… ¿cuál es este plato típico inglés?... ¡Ah, sí! Cuando vio al cocinero desplomarse sobre la bandeja de sándwiches. Sin embargo, este mismo inglés, con chaleco de pescador y bombín de Tintín, era un tipo muy curioso y se puso a investigar por qué algunos se ponían malos y por qué otros no. Preguntó por acá y por allá. Apuntó y analizó todas las rutinas que los hombres de la expedición realizaban a diario. Y al final, un día, halló la respuesta en el fondo de una botella. En el fondo de una botella de tónica. La tónica tiene quinina y ésta previene la malaria, con lo que aquéllos que se hartaban de gintonics, no pillaban la enfermedad. Eso explica por qué no he cogido malaria en los dos años viviendo en Etiopía.
Aún así, en Ruanda no he tomado mi remedio casero y ahora ando resfriado, que es el primer síntoma cuando la malaria aparece. No tengo fiebre, con lo que puede que no sea más que eso: un resfriado producto de las terrazas de verano (por mis cojones verano) aquí en Berlín (esta gente no ha visto el verano ni en la tele). Pero por si acaso, me he comprado una botella de ginebra para poder tomar así tónica, porque sola no me entra. Así da gusto curarse.

Hablando de gusto, me ha encantado toparme con una noticia maravillosa, de ésas que me gustan tanto. Resulta que una buena mujer de la tierra de los canguros, se fue a un congreso o algo así. Tuvo que quedarse unos días en un hotel y una de las noches, decidió darse un homenaje y se subió a un maromo a que le hiciera las veces del consolador, que ya había gastado hasta las pilas del mando de la tele. La muchacha comienza su baile erótico festivo con el chaval de turno y ahí, rozando cuerpos, retozando de lo lindo e intercambiando más que palabras se hallaban cuando una lámpara cayó y le dejó a la mujer la cara bonita, bonita. Putada donde las haya. Lo mismo la tía llevaba sin follar dos meses y cuando al final moja, toma, una lámpara. Hay gente que tiene una idea y se le enciende una bombilla pero a esta mujer le vino de pronto la ecuación de Blotzmann (descubierta en el 2010, pero esta chica tuvo el percance en el 2007. Si no pilláis esta parte no pasa nada, es un toque de humor de ciencias, que nunca me suele salir bien) y con ella Endesa detrás.
Y claro estaréis pensando: joder qué movida, qué historia. Y ya está. Pero no, la cosa no acaba ahí. Lo bueno es que la mujer quiere cobrar daños y perjuicios porque como estaba currando (al estar fuera en una conferencia, no que se hubiera metido a puta) el accidente fue un accidente laboral. El abogado defensor, ante la confusión de la sala, movió la cabeza de arriba abajo, asertivamente, para concluir con esta gran frase: el sexo es un "algo común en la vida", igual que dormir o darse una ducha. Por lo que considera justa la reclamación. Sí señor, con dos cojones.
El fiscal, por otro lado, también ha soltado lo suyo y ha argumentado a su colega (de profesión que no sé si de copas también) con lo siguiente: durante un viaje oficial las personas necesitan comer, dormir y atender sus necesidades derivadas de la higiene personal, pero "no necesitan tener sexo". 
Vamos a ver si nos aclaramos.  Ni lo uno ni lo otro. Ni el sexo es algo común en la vida –y si no que se lo digan a más de uno, que no moja ni magdalenas y mira que las compra él y vive solo–. Ni tampoco hay que llegar a eso de que no se necesita el sexo. Porque necesitarse se necesita, sea cuando uno esté en una conferencia o en casa o con la vecina del quinto o con el perro del del cuarto. Cada cual a lo suyo. Pero el sexo está ahí y picar nos pica a todos y a todas (que yo distingo entre sexos nada más que a la hora de meterme en la cama), con lo que quien sea inocente que tire la primera piedra.

Yo por mi parte, voy a tomarme la receta del doctor muy en serio y me voy a tomar mi ración de quinina, que la noche ya ha empezado a caer y no me gusta hacerle feos a mi tito Gordon’s.  

 

  

martes, 26 de julio de 2011

La mala memoria de aquéllos a los que no les dejan soñar


Yo soy de soñar. Despierto y dormido. Es lo bonito de cerrar los ojos y desconectar del mundo. Es lo único positivo que le veo. Y si te despiertan cuando estás a medias de luchar con un dragón con las cabezas de todos tus peores profesores del instituto o cuando vas a besar a una extraña, que se parece mucho a tu primer amor o incluso a tu hermana, cuando el despertador suena justo cuando te das cuenta de que estás desnudo o te persiguen, pero no puedes correr. En lo bueno y en lo malo, cuando te interrumpen el sueño, te afecta a la memoria. O eso dice el último estudio al respecto hecho sobre ratones.

Pensándolo con detenimiento, le veo todo el sentido del mundo. Lo que los científicos han tardado tanto en demostrar –puteando a unos cuantos de ratones–, los grandes poderes del mundo ya lo sabían hace décadas: no les dejemos soñar, no pasa nada. El tiempo hace mella y se acabarán olvidando de las razones que les indignaron en primer lugar.
En estos tiempos que siempre se habla de memoria histórica, del pasado, de los antiguos mandatarios a los que hoy persigue la justicia, a los que no pero que debieran, de los errores de antaño, de las perversidades de nuestros ancestros, del basta ya. En estos tiempos que se castiga a los removedores de mierda, a los que buscan en las puertas dejadas atrás, en los que quieren hablar de lo hecho y de lo asumido. En estos tiempos, los periódicos de ayer son obsoletos y los de hoy están al borde de ser parte perdida de la historia. Tenemos demasiada prisa por irnos a dormir y encontrarnos con un nuevo día. Pero te despertarán en mitad de la noche ya que mientras dormimos no producimos, no consumimos, no somos. Y no se puede manipular a la gente mientras duermen. Toquecito en el hombro, te despiertas y se te acabó el sueño en el que ibas galopando por una ladera que nunca terminaba y estaba en medio de una galaxia desconocida. Palmadita en el brazo y abres los ojos perdiendo para siempre ese baile de disfraces en Venecia en el que estabas seguro ibas a encontrar la máscara perfecta.

Nos quitan los sueños y encima nos obligan a olvidar. Me pregunto qué pasa con los del 15M que no se cansan de seguir hacia delante. ¿Por qué los de Ruanda quieren pasar página pero no olvidar? ¿Por qué Alemania conmemora anualmente el Holocausto? Pero a su vez, ¿por qué en Bosnia se han quitado los 90 de los libros de historia? ¿Por qué se le acusa a Garzón? ¿Por qué hay ladrones de otra época a los que no se les rinden cuentas?

Siempre digo que yo cuando duermo, duermo. No me despierto con nada ni nadie. Los que me conocen lo saben bien. Eso no me impide el que tenga mala memoria, quizás causadas por otras miles de razones. Sea lo que sea, ni me olvido de soñar ni me olvido del pretérito del verbo doler, del verbo morir, asesinar, ultrajar, reprimir, torturar, aterrorizar, aniquilar, sepultar, lapidar, matar y otros tantos que me hablan de muchas vidas sesgadas por hijos de puta que por muchas veces que me intenten despertar en mitad de la noche, en mitad de los sueños, jamás conseguirán que los olvide.

Yo sueño para ver cómo será mi vida mañana, no para esconderme de la de hoy y mucho menos para enterrar la que tuve ayer.

lunes, 25 de julio de 2011

Breve reflexión: el mundo está loco


El otro día leí una noticia traumática. No me lo podía creer. Por lo visto Rusia, desde hace una semana o así, considera que la cerveza es alcohol. ¡Alcohol! Ya ha dejado de ser refresco, ya no es la Mirinda de los rusitos y rusitas. Ahora es maliciosa, nociva y etílica. ¡Rusia! ¿Qué nos espera? ¿Qué queda por venir? ¿Ámsterdam declarará la marihuana droga? ¿Marruecos dirá que el hachís local es malo? ¿Jerez que no les gusta ni el vino ni las motos? ¿Galicia no creerá en las meigas? ¿Los catalanes pasarán de la pela? ¿Los del Atleti se cansarán de sufrir? ¿Los de Granada dejarán de tener la mala follá? ¿Espinete se tirará a Don Pimpón? ¿Las abuelas dejarán de hacer croquetas? ¿Los abuelos no visitarán las obras? ¿Los profesores nos dejarán de tener manía? ¿Los horóscopos acertarán? ¿Será más divertido hacerlo con condón? ¿Los besos sin amor sabrán mal? ¿Se comerá el coyote al correcaminos? La cerveza ahora es alcohol para los rusos, que la ofrecían como la mejor alternativa para el vodka, mucho más saludable. Ya no se dará en teta, sino en tetabrick. Una lástima.

Yo tengo una educación mediterránea, en la que hemos tardado menos en darnos cuenta de que la cerveza empunta pero aún así la seguimos tomando, con alegría, con alevosía y con mucha dedicación. Y que dure por muchos años.

Perdonad la brevedad pero hoy es uno de esos días…